Nuestra esencia
Un nombre, una forma de recibir
NamasTé une dos idiomas para decir lo mismo: Namasté, el saludo
que reconoce lo mejor de quien tienes delante, y Té, porque aquí
la pausa se sirve en taza — sea café, infusión o lo que pida el momento.
Por eso el local se piensa como un rincón boho-zen: mármol claro,
botánica dibujada en las paredes, un elefante y un buda vigilando la
sala, y ese neón que resume todo lo demás: donde el café abraza el alma.
Igual de bien recibe a quien viene a trabajar con el portátil que a
quien trae el perro o a los peques.